lunes, 20 de julio de 2020

Capítulo 21






Marc y Emilo llegan a su habitación después de su primera toma de contacto con la ciudad de Viena. Nada más cerrarse la puerta de la habitación a Marc le cambia la cara respecto con Emilio.  Le da un golpe en la espalda y le dice:
--que te pasó? no te lo pasaste bien?
Marc se tumba en la cama. Emilio
--si claro... --balbucea Emilio.
Ésta feliz porque pese a que Marc lo ha ignorado ahora lo tiene solo para él.
--has estado muy callado... --Marc.
--es que prefiero escuchar...
--bueno, hasta mañana... yo estoy reventado...
Al toque Marc se queda en boxers, a Emilio lo quema el deseo. Desearía dormir abrazado a él.
--¿te vas a acostar ya? ¿apago la luz?
Marc se mete dentro de la cama, aún el tierno pecho de él hace temblar a Emilio. Nunca pensó que sería tan feliz, nunca pensó que sería tan feliz. No quisiera irse a dormir.
--iremos siempre con el mismo grupo...?
--tú puedes ir con quien quieras yo no conozco a nadie más...
--ni yo... supongo que puedo ir con ustedes...
--claro ¿quien te lo impide? Somos amigos ¿no?
Marc se muestra cariñoso con Emilio aunque prefiere marcar las distancias, le quiere dejar claro que fuera de esa habitación no se debe tomar confianza con él. Emilio deja la cámara en la mesita.
--¿no has hecho fotos no? --Marc.
--No...
--¿y eso?
--bueno es que como siempre me ha tocado a mí hacer las fotos...
--claro, por eso estás enfadado porque no has hecho fotos...
Marc agarra la cámara:
--venga, que te hago una foto...
--No, no... pasa...
Marc prepara la camara divertido:
--digital... ¡que guapa...¡
--sí, es que así salen seguro...
--Veo que almenos en lo material no te falta de nada...
--No, mi mamá me da todo el dinero que quiero para que no la moleste...
Marc mira a Emilio con cariño:
--venga, sonríe...
Emilio pone las manos delante. Marc recuerda haber leido en esa carta que a Emilio le hacía ilusión tener una foto de él, por eso ha querido hacer la pequeña travesura de que a Emilio no le quedara tiempo de hacer fotos ahora se lo va a recompensar...
--venga, que nos hacemos una los dos --dice Marc saltando de la cama.
--¿¿cómo? --dice Emilio sorprendido.
Marc pasa la mano por los hombros a Emilio:
--pegate bien a mí...
Emilio tiembla al tener su cabeza a la de Marc, el cuerpo casi desnudo de él. La foto la hace el guapo moreno, le cuesta acertar pero al final la foto queda impresionante. Emilio está feliz. No puede creer que su sueño se haya hecho realidad, que haya visto a Marc desnudo. Mientras el feliz Emilio borra las fotos en las que no se ve nada, en alguna se ve la cara de Marc, el moreno se mete de nuevo en la cama,
--cuando te acuestes apaga la luz.
Marc no tarda en quedarse dormido. Emilio se queda un buen rato mirándolo en silencio. No se quiere ir a dormir. Nunca más tendrá a Marc en la cama de al lado y no se quiere perder ni in sólo segundo de ese viaje que está resultando mágico.  Lo ve dormir, moverse, destaparse...
--te amo... te amo...
Emilio no siente el paso del tiempo, no tiene sueño... La ciudad es lo de menos, está seguro que todo será como la noche antes, que Marc (cuando hay chicas) no piensa en otra cosa. Emilio está convencido que a Marc le encantan las mujeres y que jamás se fijaría en él y que por eso fuera de la habitación no le hará caso y los celos le atormentarán pero no le importa porque sabe que acabaran los dos en esas camas, que compartirán cinco noches... La luz acaba despertando a Marc. Medio dormido Marc protesta:
--ya, Emilio... ¿¿¡qué te pasa? ¡¡duerme de una vez...?¡
A Emilio le suena a musica celestial escuchar como su amado dice su nombre. Le encanta que se haya enojado, es como si fueran una pareja. Apaga la luz, le cuesta mucho dormirse...










Lo despierta Marc. Le tira la almohada.
--venga dormilón... Eso te pasa por trasnocharte... nos va a dejar el grupo...
A Emilio le encantaría quedarse a solas con Marc. Marc está en boxers. Se está afeitando.
--se te tienes que duchar hazlo... ¿no te molesta que esté yo, no?
Marc no tiene tanta vergüenza como Emilio, aunque no quiere que se le note él no se quiere perder a Emilio desnudo. Emilio siente algo de vergüenza pero se desnuda ante él. Aunque Marc disimula  la verdad es que le gusta ver como su cuerpo de cubre de jabón, como se topa... De reojo le mira los genitales:
--la verdad es que está bastante bien --piensa Marc.
Mientras Emilio se ducha, Marc se está afeitando.  A Emilio le excita mucho ver a Marc casi desnudo, que Marc lo esté viendo desnudo. Emilio acaba de prisa para que Marc no se le escape. Sale de la ducha mientras Marc se viste.
--¿no te afeitas? --le pregunta Marc.
--no, me sale poco...
Marc es más rápido de Emilio. No quiere bajar con él.
--bueno...nos vemos abajo...
Y Emilio que ya estaba casi listo le da pena. Cuando llega a desayunar se tiene que sentar con los profesores porque los demás sitio estan ocupados. Marc está bastante lejos de él. Marc está sentado con las chicas más linda que están encantadas con él. En la mesa de delante están sólo chicos. Miran a Marc:
--¿¿qué, cómo pasaste la noche con la maricona??¡ --riendo.
Marc no les hace mucho caso:
--no estoy con Emilio por gusto...
--yo no podría dormir con él si no me pongo un tapón... ¿seguro que no te hizo nada...?? --le dice uno riendo.
--¡¡oye que te pasa¡?
Marc levanta la voz. La chica que está a su lado le acaricia la oreja a Marc:
--no le hagas caso, te tiene envidia porque eres el más macho...

Los chicos se mueren de celos mientras que Marc se siente orgulloso de sí mismo por ser la envidia de todos ellos. Por su lado a Emilio le atormentan los celos. Todo el grupo va al autocar. A una hora de Viena por la autopista de Viena-Budapest van siguiendo las huellas de la antigua monarquia de los Habsburgo. Llegan al Palacio se Schönbrunn. La antigua residencia de verano imperial deja impresionado a todo el grupo que los traslada al esplendor de la época de la emperatriz Sisí. Dos rubias están a cada lado de Marc.
--¡¡que precioso...¡ --dicen ella.
Marc dice coqueto:
--¿el palacio o yo?
--las dos cosas...
Mientras una le muerde el cuello, la otra la oreja... Marc pone cara de gusto aunque en realidad lo que le gusta es la envidia con la que lo miran los chicos. Nadie dudaría que le gustan las mujeres... Emilio aprovecha cuando pilla a Marc distraído le hace algun primer plano de cara, de culo... Van recorriendo los 40 aposentos imperiales que dan testimonio del esplendor de la vida cotidiana de los emperadores de antaño.
--que rico sería hacerlo en una cama así ¿no? --le dice a Marc una de las chicas que le cuelgan del brazo mientras que la otra le toca el culo.
Otras van haciendo fotos sin parar.
--que precioso... que bonito... ojalá me salga bien las fotos...
Emilio también hace fotos a Marc y a su culo... El chico hace que no se da cuenta, a veces le mira de reojo. Le gusta la forma infantil de Emilio de amarlo. A pocos pasos del palacio admiran la magnifica carroza de la coronación que está en el museo de los carruajes.
--me encantaría echar un polvo aquí... ¿a ti no? --le dice a Marc una de las chicas, la más rubia.
Marc se muestra coqueto aunque no le gusta el descaro de ella, sola la usa para dar envidia a los demás. Emilio se muere de celos:
--so guarra, asquerosa --dice para sí.
En el parque del palacio pasean como en tiempos del emperador.
--a mí me encantaba Sisí... no es romántico paseando así con un chico guapo? --dice otra de las chicas que esta con Marc.
--¿romántico? si lo quieren violar --dice Emilio para sí.
Emilio se queda soñando, se imagina a él y a Marc tomados de la mano, paseando enamorados y besandose.
--¡¡Emilio, Emilio...¡ --el grito de Marc lo saca de sus pensamientos-- ven hazme un favor...
Marc le entrega todas las cámaras de las chicas y la suya, le guiña el ojo y le dice:
--¿te importa?
Emilio se resigna. Después de hacer todas las fotos, Emilio no se queda con esas y le dice a una de las chicas que está con Marc:
--¿te molesta sacar tú ahora no?
Es la menos coqueta:
--si claro...
--¿sabes cómo funciona?
Emilio para enseñarle le hace una foto al grupo, aunque tomando en especial a Marc. Luego se coloca al lado de Marc. Éste lo mira con complicidad. Le gusta que se haya lanzado para lograr lo que quería.
https://www.wien.info/en





Capítulo 20




Marc desnudo acaricia con sus labios los labios de Emilio. No sabe que es el primer beso de Emilio y éste desmayado no se ha enterado de nada. Marc se ha sorprendido de su reacción pero es que Emilio le despierta mucha ternura, ganas de protegerlo, de besarlo. Le da unos golpecitos en las mejillas:
--Emilio... Emilio...
Agita un poco la cabeza, aún está mojado y le cae algunas gotas en el rostro a Emilio que empieza a recobrar el conocimiento. Está aturdido. Tiene a su amado tan cerca... Lo mira enamorado y susurra:
--he muerto y estoy en el cielo...
Marc le sonríe:
--venga no seas payaso...
Entonces Emilio se da cuenta que es real, tiene miedo que Marc se haya dado cuenta que está fascinado por verlo desnudo. Marc se muestra muy simpático:
--¿tan feo soy? Te desmayaste nada más verme en bolas...
--bueno... yo...
Marc lo ayuda a incorporarse, la visión de los genitales de Marc lo marea. Nunca había tenido a un hombre desnudo tan cerca y menos uno que le guste. Marc se da cuenta que Emilio está pálido. Se cubre con la toalla y muy divertido le dice:
--no sea que te vuelvas a desmayar...
--No fue por eso --dice Emilio tímido.
--era broma --dice Marc con ironía.
Marc lo mira con cariño. Le atrae el chico pero se da cuenta que no puede tener nada con él.
--si por verme las pelotas se desmaya... ¿¿¡qué pasará si lo toco??¡ --piensa.
Con ternura Marc ayuda a Emilio tumbarse en la cama.
--creo que esta noche no deberías salir, mejor que descanses...
Emilio lo mira con timidez:
--¿tú vas a salir?
--si claro... Yo me siento bien...
Marc está tentado de quedarse con Emilio pero aunque le gusta, aunque sus hormonas le piden sexo con Emilio sabe que Emilio se lo tomaría demasiado en serio.
--No me apetece quedarme solo...
--Cierras bien la puerta y no pasa nada... te duermes tranquilo... Yo procuraré no hacer ruido...
--en mi casa siempre estoy solo... ya que he tenido que hacer el sacrificio de estar sin mi perro por unos días no es para estar solo...
Marc se sienta a los pies de la cama de Emilio. Lo mira con compasión:
--tu madre lo cuidará muy bien, seguro.
--No, a mi madre no le gustan los perros... ademas o trabaja o está dormida...
--¿y tú nunca has tenido curiosidad por saber en que trabaja?
--Pues no, a veces quería saberlo porque todos me preguntaban y ella siempre se enojaba y ya me acostumbré a no hablar con ella...
--¿y qué sabes de tu papá?
--Nada... es un tema que tampoco se puede tocar... Se quedó embarazada con 12 años, supongo que me culpa de haber arruinado su vida...
Emilio se pone triste, Marc no se le ocurre otra cosa. Lo abraza. Emilio se sienta tan bien, quisiera que el mundo no se acabara nunca. Le da pena saber que la madre de ese chico que lo mira con ese amor es una prostituta con la que él se acostó. Para cambiar de tema dice:
--¿y dónde dejaste a tu perro?
--Me dio mucha pena pero lo lleve a una residencia de esas de perros... Me dijeron que iba a estar muy bien.. --se justifica para no sentirse culpable--  será menos de una semana y me hacía ilusión este viaje...
Marc le sonríe:
--si pero ¿te apuntaste a última hora no?
Con timidez Emilio le dice:
--como tú...
Marc sonríe seductor. Esta seguro que Emilio cambio sus planes para estar con él, aunque seguro que no pensó que estaría tan cerca.
--ya no pienses en eso... Seguro que le gusta mucho estar con otros perros.
--si claro, busqué la mejor...
--entonces no te preocupes... estará muy bien...
--eso espero...
Emilio no se ha acordado de sacarse el anillo. Tampoco pensó que estaría en la misma habitación con Marc. Marc ve esas iniciales E i M:
--¿y ese anillo?
Emilio se ruboriza:
--no, nada... nada...
Marc le sonríe:
--¿tendrá que ver conmigo?
Recuerda que en su carta le habló de un matrimonio simbólico. Esta en un 99% seguro que esa carta es de Emilio y le da pena saber que ese chico siente tantas cosas por él y que lleva una vida gris pero no sabe como ayudarlo sin correr el riesgo que esa sociedad que tanto presume de tolerante le cuelgue la losa de maricón como desde niño hicieron con Emilio. Los dos chicos se quedan un buen rato hablando de todo y de nada. Emilio vestido, Marc en bolas aunque con una toalla cubre su desnudez.
--que hora debe ser...
Emilio le dice que lleva un reloj en el bolsillo de su bolsa. No cae en que también lleva las llaves (porque a su regreso no habra nadie para recibirlo). Marc no dice nada pero se da cuenta que el llave tiene el nombre de los dos. Sonrie.
--es tarde... ¿quieres que te suba algo de cenar?
--No... ya me encuentro bien... Prefiero bajar...
--¿seguro? No te vayas a volver a desmayar... --Marc muy cariñoso.
--si seguro... ya estoy bien...
Marc le sonríe. Emilio está loco por esa sonrisa.
--bueno por me visto al toque y nos vamos...
Marc le muestra el culo a Emilio y es que no quiere causarle más sofocos a Emilio, éste ya está demasiado excitado y casi agradece que Marc no se le muestre desnudo. Le pone muy cachondo ver como Marc su sube la cremallera de los jeans, como se los abrocha.
--te espero abajo...
Emilio desea que todas las chicas lo vean con él, que sepan que es su compañero. Tiene miedo que alguna se lo quite.
--no, ya bajo...
--¿no te vas a duchar?
--No, luego...
--como quieras...
Marc le pone la mano en los hombros. Lo siente temblar, se sonrien. Por un lado a Marc le da miedo que lo vean con Emilio pegado a su culo pero piensa que no fue elección y que podrá disimular si no le hace mucho caso con la gente delante. No puede decepcionar a Emilio.





 Algunos de los compañeros del viaje se ríen y miran burlón a Emilio. El chico no hace caso porque ya está acostumbrado. A Marc sí le duele porque se da cuenta que algunas de esas risas son para él y no soporta que se rían de él. Se da cuenta que ese sería su futuro al lado de Emilio. Marc se va con el grupo de chicas más lindas callando las bocas de los que se reían de él. Emilio se queda atrás, por un momento pensó que estaría siempre con Marc pero como también alguna de la chica es de la clase pues va con ellos pero nadie le hace caso, lo llevan como una carga y Emilio se siente muy triste y muerto de celos pero le alegra pensar que cuando llegue al hotel Marc será solo para él, piensa en que lo ha visto desnudo, piensa en que tendrá muchas fotos con él. Se acercan al Danubio. El grupo dice:
--¡a hacer fotos¡
Y Emilio está feliz:
--por fin... tendré una foto de él --piensa.
Marc, con una sonrisa encantadora le da su cámara a Emilio:
--¿no te importa, verdad?
Y las demás chicas hacen lo mismo. Emilio fuerza una sonrisa cuando el grupo lo nombra "fotógrafo" oficial y no hay manera de hacer una foto. Marc lo mira con pena, con disimulo se excita viéndole el trasero pero "así es mejor" --piensa Marc que para él es vital no perder su status de macho.


Capítulo 19




Juan y Marc están perplejos al descubrir que se acostaron con la madre de Emilio. Marc tiene el rostro desencajado por la sorpresa. Lo que más le duele es pensar en Emilio, en el golpe que sería para él descubrir que no sólo su madre es prostituta sino que él se acostó con su madre. Está seguro que las dos cosas serían un duro golpe para Emilio. Recuerda en una de sus conversas cuando Emilio le comentó con inocencia que su madre trabajaba en las noches y no le quería decir nada. Siente una gran pena por ese chico. La madre de Emilio ha reconocido a Juan, está aterrada. Tiene miedo que su secreto sea descubierto aunque no cree tener tan mala suerte de que conozca a su hijo. La mujer trata muy friamente a su hijo. No deja que él le pregunte nada:
--¡dame tus llaves...¡¡
Antes de irse, la madre mira a Juan el le sonrie y ella siente miedo, agacha la cabeza...  Emilio se queda mirando a su madre que se va, antes de que suban Juan dice a Marc muy exaltado:
--¡¡vamos...¡¡
--¿¿donde??
Juan tiene una victoria de triunfo en la cara. Como a Marc no le gusta un tipo tan afeminado como Emilio, le produce rechazo pero mientras que a Marc siempre le había despertado compasión, le hacía gracia su admiración (sin olvidar el deseo que siente actualmente) pero para Juan siempre ha sido despreciable y nada le haría más feliz que lastimarlo.
--¡¡a escribir a la pizarra que Emilio es el hijo de la gran puta que los dos no la tiramos...¡¡
Emilio se ha quedado en la puerta, de reojo mira a Marc. Se estremece. Le da rabia verlo con Juan pero le fascina mirarlo. ¡¡Es tan guapo y le atrae tanto¡ Nota a Marc alterado y el bulto que se le hace en los genitales es muy sexy... Emilio hace que mira a la calle pero de reojo no deja de mirar a Marc. No imagina nada de lo que está pasando. Marc se da cuenta de la forma en la que Emilio lo mira, siente mucha ternura por él y ganas de protegerlo. Juan está de espaldas a Emilio y con cara de satisfacción dice:
--me muero por ver la cara de esa maricona cuando entre en la clase y vea en la pizzara que su madre es un hijo de la grandísima puta...... claro con la madre puta no podía ser de otra manera, tiene que saber locaza...
Marc por nada del mundo desea que Emilio salga lastimado y muy seguro dice en tono amenazante:
--si tú hablas diré que eres tan maricón como él... que me besaste y que te gusta mamarmela...
Juan no se esperaba ese reproche de su amigo, esperaba que el asunto de la playa hubiera quedado olvidado. No quiere enfrentarse a Marc pero también piensa que si a su amigo tanto le hubiera molestado el asunto de la playa no se la hubiera mamado después así que no se deja pisotear:
--perderas tanto como yo... --dice con altivez.
--lo sé... no hables... --le suplica Marc temeroso.
--que te importa ese maricón... ¿te gusta?
Juan siente celos. Marc siente horror de que sus sentimientos hacia Emilio (sentimientos confusos) se descubran.
--¡¡no, claro que no¡¡ ¡¡¿¿qué te pasa??
Marc está muy alterado. Emilio se da cuenta, disfruta al ver a los amigos discutir bajo ninguna circunstancia sospecharía que él tiene la culpa. Marc no se quiere delatar ante Juan pero tampoco quiere que Emilio sufra:
--¡¡no quiero hacerle daño...¡ ¿¿¿es que a ti te gustaría que te dijeran algo así¡¡
--¡¡¡es un hijo de puta... tiene derecho a saberlo...¡¡ --Juan con odio.
Marc le agarra del cuello:
--¡¡tú no se lo vas a decir...¡¡
A Juan no le gusta la mirada de Marc, en ese preciso momento no pondría las manos al fuego por él en jurar que no le gustan los hombres pero tampoco puede creer que en serio le guste los hombres. Emilio ya no disimula, mira ese enfrentamiento contento.
--está bien... yo no hablo con Emilio pero tú me la mamas siempre que yo quiera y sin hacerme preguntas... --susurra Juan.
--Está bien...
Ya se acabó el juego, los dos amigos han descubierto sus cartas aunque ninguno de los dos habla claramente. Marc piensa más en Emilio, en que le gustaría hacer esas cositas que hace con Juan y más con él y Juan prefiere dejarlo todo aclarado en Viena, ese viaje será decisivo. Se lo jugará a todo o nada. Emilio se muere de la rabia al ver como los dos amigos se va riendo. Los sigue. Le gusta verle el culo a su amado. El lavabo está al principio del pasillo. Emilio no los ve entrar. Cuando llega al pasillo ya no está. No les ve en el pasillo y entra en el lavabo.
--¡¡tiene que estar aquí¡
Pero no hay nadie y sólo un lavabo ocupado. Emilio jamás sospecharía que ahi su amado tiene la boca llena del pene de Juan. Emilio vuelve a salir sorprendido y sin entender como su amado ha desaparecido.


Juan y Marc llegan juntos a clase aunque hay cierta distancia. Marc se sienta con Raquel, una chica con la que ultimamente se está sentando en lite. Esta nueva amistad crea celos en Marta, en Juan y en Emilio pero los tres se lo callan. La afortunada que se sienta con Marc está encantada. No hace más que reir en toda la clase. La profesora le llama la atención a ella:
--ultimamente bueno --aclara-- desde que te sientas con Marc estás muy exaltada ¿es que tomas algo antes de entrar? --pregunta con ironia.
Todos se dan cuenta que Raquel está enamorada de Marc, algo que a Marc le llena de orgullo porque la joven tiene fama de inalcanzable. Es la monja de la clase. Los celos roen a Emilio, a Juan, a Marta..  Esta tarde Emilio no tiene clase a última hora porque su profesora no llega. Así que espera a Marc en la plaza que hay frente a la casa de éste. En realidad Emilio hace tarde y los ve justo en el momento que Emilio iba a entrar en la plaza. Están Emilio y su perro en la acera que es muy estrecha, coches aparcados que no dejan bajarse. Marta y Marc saludan a Emilio que sólo mira a Marc. Emilio va a subir a la plaza para que los otros puedan seguir su camino pero justo en ese momento el perro se pone a hacer pis. Se produce una escena un tanto divertida. Emilio aparta al perro para que Marc y Marta puedan pasar. Antes de irse lo saludan de nuevo. Emilio les responde algo avergonzado aunque también excitado.

Mientras que Marc cada vez disfruta menos de sus encuentros con sus vecinas, Marta las sigue odiando porque cree que Marc la rechaza por ellas, Marc no deja de pensar en Emilio. Se mantiene a distancia porque no quiere nada con él. No le parece que sea la persona que le conviene, no se siente preparado para tener nada con él. Juan conoce a un chico con el que vive su primera vez así que en pleno romance no quiere ir a Viena  y vende su plaza que en seguida es comprada por Emilio. El chico no sabe que es Juan el que no va.  Marc no se toma muy bien que Juan no vaya porque aunque cada vez piensa más en Emilio sus hormonas le piden algo con un hombre
--¿¿cómo me haces esto??
--es que mi abuela se puso mala --se justifica Juan.
--Está bien...
Marc va corriendo para borrarse pero le dicen que sólo si alguien se apunta y compra su plaza podrá borrarse sin tener que pagar.
--ni modo --dice Marc.
Marta siente rabia por no poder estar con Marc en ese viaje pero tiene sus planes para con las vecinas amigas de Marc



Los días pasan lentos para Emilio, está deseando estar con Marc aunque le da pena que la presencia de Juan lo estropee todo. Es de los amigos de Marc el único que va. El autobús está lleno, el viaje es largo. Llegan al hotel en Viena. Para evitar peleas se reparten las habitaciones de dos en dos por orden de inscripción (respetando el  chicos con chicos...) Emilio se sorprende de no ver a Juan y algo piensa:
--no puede ser...
Marc sonríe. El profesor les confirma que ellos dos comparten habitacion. Emilio siente que es un sueño... Marc va primero con su maleta, Emilio lo sigue. No puede creer que ese chico tan guapo vaya a pasar unos días durmiendo con él.
--¿¿y lo veré desnudo? --piensa.
Emilio está vibrando. Desea a Marc tanto como semanas antes decía que lo amaba. Desea su cuerpo, desea verlo desnudo, desea amarlo con intensidad.  Le fascina ese culo que tiene delante. Marc sonríe. Está lejos de casa, muy caliente, con muchas ganas de acostarse con un hombre y tendrá a Emilio durmiendo al lado, un chico que le revoluciona su lado sexual más oculto. Sonríe pícaro. Emilio está seguro que jamás se acostará con Marc pero almenos piensa que tendrá algo de intimidad con él, que lo verá sin ropa y es es algo que lo tiene a 1000.
--¿¿y como dormirá?
Cuando Emilio entra en el cuarto, Marc ya esta tumbado en la cama.
--yo me quedo esta...
Las dos camas estan muy pocos separadas.
--¿te molesta?
Emilio vibra.
--Claro que no.
Marc se saca la camisa. Emilio está muy cachondo. A Marc le encanta calentarlo.
--¿que tal, lindo cuarto ¿no...?
Emilio está muy nervioso, casi ni le sale la voz. Marc se levanta. Emilio está al borde de un infarto al ver que su amado se baja los pantalones. Es un sueño verlo en boxers. Nunca pensó que le fuera a pasar tan fácil. Es un sueño hecho realidad.
--¿te duchas...?¿o voy yo primero?
--no... no... tú... --balbucea Emilio lleno de deseo y nervios.
Marc sonríe. Se baja el boxer pero solo se le ve el culo. Emilio está palido. Es demasiado para él, cree que se va a desmayar.
--si necesitas algo, pasa ... en confianza...
 Marc deja la puerta abierta quiere seducir a Emilio, quiere que él dé el primer paso para que luego no le reclame... Emilio  no puede creer que Marc no le ponga impedimentos a verlo desnudo y aunque lo desea no se atreve. No le quiere pasar al respeto. Por un lado a Marc le gusta que Emilio lo respece de ese manera por otro lado quiere llevarlo al límite. Marc sale totalmente desnudo secándose la cabeza. Emilio le mira los genitales, es poesia.  Emilio no puede con tanto placer y se desmaya. Marc se sofoca. No puede creer que verlo desnudo le haya impactado tanto a Emilio. Se agacha, lo acaricia, lo mira con ternura y no se puede resistir y lo besa en los labios con mucha dulzura.








Capítulo 18




Marc y Emilio están desnudos en brazos del otro. Están haciendo el amor. Se acarician, se miran.
--no puedo creerlo, tiene que ser un sueño...
Marc lo besa:
--no, claro que no es un sueño... estamos juntos...
--es mi primera vez... --dice Emilio con timidez.
--y la mía...
--en serio...? --Emilio.
--con un hombre sí...
--yo nunca hice nada con un hombre...
--nada... nada... nada...
--No, jamás... soy virgen total...
Marc muy orgulloso... Las caricias, los besos de Emilio lo queman en la piel. Marc se despierta sofocado. Nunca pensó que tendría un sueño erótico y menos con Emilio. Lo atormenta que tiene a flor de piel las sensaciones que le producía Emilio, todo parecía tan real. Marc está muy atormentado:
--¿¿qué me está pasando?
Emilio siempre ha sido insignificante, lo miraba con pena. No le interesa ni como amigo y ahora en cambio lo desea. Su aspecto arreglado, su ropa más moderna deja ver que no es tan feo como parecía, que resulta atractivo. Lo que le hace sentir Emilio lo atormenta:
--¡¡es una maricona...¡¡ ¡¡ni siquiera es un hombre, parece una mujer...¡¡
Aunque le gusta su cuerpo, le produce ternura como lo mira no le gusta que sea tan afeminado:
--¡¡además lo que dice sentir por mí no es normal...¡ ¡¡¡me meterá en un lío...¡ ¡¡¡me meterá en un lío¡¡







Esa mañana Marc y Juan se encuentran en el lavabo del instituto. Marc se esta lavando la cara. La visión de su culo excita mucho a Juan. Se pone a su lado teniendo que hacer un gran esfuerzo por no darle un pellizco. El deseo que siente por él es cada vez mayor.
--tienes mala cara...
--sí es que he tenido una pesadilla horrible... --dice Marc mirándolo de reojo.
--¿qué pasaba...?
La sensacion mientras estaba en el cuerpo de Emilio es más grande que la que jamás sintió con una mujer. Nunca había sentido tanto placer. Es algo que le atormenta. Para olvidar prefiere tomárselo en broma. Le da horror que su amigo pueda descubrir el tipo de sueño que ha tenido. Es algo que lo hace sentir culpable.
--soñé contigo --dice divertido.
--que joputa --dice Juan riendo y dándole patada al culo.
Le toca ese culo con la rodilla. Le fascina ver como se mueve... Los dos se miran con deseo. Los dos se lo tragan.
--es verdad por tu culpa no me has dejado dormir... mereces un castigo... --Marc con ironía.
--¿que se te ocurre...?
--que me saques la leche con la boca y te la bebas...
Marc procura hacerlo en plan de un juego, los dos amigos tienen dudas de hasta dónde es un juego y hasta no. A los dos les parece que al otro les gusta mamarla pero no se atreven a preguntarlo. Prefieren esto que tiene a nada.. tienen miedo a que las cosas se pueda estropear... Encerrados en el wáter, Marc con los pantalones y los boxers hasta la rodilla y Juan con el gordo pene de Marc en su boca. Lo saborea con gusto. El placer es infinitivo. Una explosión blanca llena la boca de Juan. A Marc le excita ver como se traga su leche. A Juan que asquea pero le gusta la manera en la que lo mira Marc mientras le bebé la leche. Eso lo excita.



 Mientras Marc se abrocha los pantalones, Juan le dice:
--finalmente mi padre me da el dinero para ir al Viaje de fin de Curso... ¿tú no vas?
--Es que Viena es demasiado cursi...
--sería divertido...
Juan piensa que lejos de su país, del instituto tal vez se animara a confesar a Marc que le gusta, que no es un juego, que quiere llegar algo más. Aunque lo que siente los dos es curiosidad por el placer, no saben bien como enfrentarse a lo que les pasa. Tienen miedo de ofender el otro.
--sí estaría bien que estuvieramos los dos juntos...
--¿te apuntas?
--si... vamos...



Los dos amigos salen del lavabo, abrazados por los hombros.
--¿y cuando es el viaje?
--en un mes... A ver si aún hay plazas...
Emilio los ve con celos y con tristeza. Marc no lo ha visto. Además Emilio siente rabia.
--¡¡sí, va al viaje...¡
En esos momentos a Emilio lo único que le importa es que tiene una posibilidad de tener una foto con Marc:
--¡¡tengo que ir al viaje..¡¡ ¡¡tengo que ir al viaje...¡¡
Emilio no lo duda, mientras que Marc hace su inscripción, Emilio va tras ellos. Marc y Juan se van contento.
--que suerte, la última plaza... --dice Juan.
--nos la vamos a pasar de vicio... --Marc.
Los dos amigos se miran con cierto deseo aunque algo en Marc ha cambiado. Le gusta porque es guapo, porque le tiene cariño, pero en realidad sabe que sus hormonas lo que le piden es un cuerpo de hombre y que aunque no quiere aceptar que está sintiendo algo por él, Emilio cada más está más dentro en sus pensamientos. Éste por su lado siente una fuerte decepción:
--¿¿¡como que no hay plazas? ¿¡¡es que el viaje no es para todo el mundo?¡
Emilio está furioso.
--no, perdona pero se dijo bien claro que el plazo era hasta el 31 de diciembre, luego ya sólo hasta que se agotaran las plazas..m Llegas uno segundos tardes, un chico se ha llevado la última.
Eso no es ningún consuelo para Emilio porque tampoco quiere a amado fuera de ese viaje. Aunque está muy triste, le da una esperanza:
--te apuntamos en la lista de espera, si alguien falla te avisamos.
El corazón de Emilio late con fuerza:
--¡ojalá alguien se rompa una pierna...¡ --piensa.
La ilusión de poder hacer ese viaje con Marc ilumina la cara de Emilio. Cuando llega la clase ya ha empezado. Les toca literatura. Marc está hablando con la profesora. Tenía que hacer un trabajo oral delante la clase, Emilio lo estaba deseando, así podría mirarlo sin ser descarado pero ahora que Marc ya lo tiene listo la profesora le dice que ya es tarde.

Cuando llega a su casa, Marc tiene un paquete en su cama.
--¿y esto?
Desde la cocina su madre le grita:
--te acaba de llegar...
Aunque tiene remite está seguro que es falso. Su corazón late con prisa:
--¿¿será él?
Marc recibe con emoción el trofeo de Emilio: el mejor. Nunca nadie había sentido todas esas cosas por él. Se le escapa unas lágrimas:
--pero no le puedo corresponder...
Se estremece de deseo al pensar en su sueño, en el trasero de Emilio.
--¡¡no me gusta...¡
Furioso tira el trofeo a la papelera pero luego piensa en el cariño que ha puesto y Emilio y total puede ser de cualquiera, no dice nada comprometido así que lo pone en su estantería... Siempre que lo ve piensa en Emilio y piensa con ternura pero también con deseo.

Al día siguiente, la madre de Emilio va al instituto porque se ha debajo las llaves... con cara de sueño, un abrigo que oculta su cuerpo casi desnudo, maquillaje borrado con prisa... Juan y Marc la reconocen.  En especial Juan que ha estado mucho con ella. Han bajado en un descanso:
--que hace esta puta aquí? --se preguntan.
Se mantienen a distancia. La mujer habla con uno de los conserjes. Pregunta por su hijo que estudia allá.
--¿quien será el hijo de Puta? --se pregunta los dos divertidos.
los dos amigos se ríen. Emilio baja las escaleras corriendo.
--Mamá...
Emilio vas tras ella. La abraza. Él es cariñoso, ella está fria. Marc y Juan se han quedado bien sorprendidos.